¿Cómo podría?
Ya sabemos ambos las respuestas, aunque jamás hayan habido preguntas. Yo no lo hice y lo siento, pero no fue por un estúpido miedo. ¿Cómo habría de darle ese amor tan puro, ese sutil sueño? ¿Cómo nos volveríamos al momento nacido que no es más que la inundación de un deseo?
Yo no podría mujer haber luchado, ofrecerte esa vida tan pura, esa felicidad tan eterna que no viene de las cosas ¿Cómo podría sacarte de esa perfecta vida, moverte de un lado a otro, anudarte en el puro fuego? ¿Cómo podrías tú vivir en la renuncia continua de tu cuerpo tan santo, para apaciguar a este cuerpo de pecador hambriento? No mujer, yo no lo podía, y tú tampoco habrías de hacerlo.
Yo no quería que el amor fuera miedo, discordia, interrogantes, incontenibles voces que te hablaran al oído. Entonces, ¿cómo habría de hacerte la propuesta, hacerte pensar, meterme en tu vida, ponerte en Jaque? ¿Cómo iba a robarte tu inocencia de niña, tu sonrisa cristalina, tu amor tan palpable?
Ya ves, tú y yo no éramos más que un incierto, el propósito que no está y el amor que jamás

Comentarios
Publicar un comentario