Mientras Dura



Mientras dura el desamor he de partir a mí mismo, a visitarme de tanto en tanto, preguntarme cómo estoy y cómo me ha ido, hacerme esporádicamente la visita casual.

Mientras dura el desamor he de indagarme un poco, sentipensarme, buscarme en el cúmulo de cosas que soy, de estas cosas que a veces amo y desprecio con igual fuerza.

Mientras dura el desamor debo aceptar el dolor, reconocer que en ciertas dosis es necesario, aceptar a la tristeza, hacerla mi amiga más cercana, mi mejor escape, mi confidente.

Mientras dura la tristeza he de quererme un poco más, tomarme cariño, amarme, reír hasta que duela; saberme merecedor de la más plena dicha y al mismo tiempo de nada.

Mientras dura la tristeza, he de besarme el cuerpo, reconocer que es mío, palparme desnudo ante el espejo, reconocer lo abstracto de mi belleza, saber que no soy más que esto.

Mientras dura el desamor y la tristeza, he de perderme un tanto para encontrarme, ubicarme, saber que deambula el alma sin hallar lo anhelado, que se repite de nuevo la historia.

Mientras dura todo esto, he de invertir en mí mismo, gastarme la vida en mi existencia, porque esto sin mí duele más, porque me necesito, porque al fin sólo a mí me tengo, sólo yo, voy a amarme eternamente y, en medio de la oscura noche y los días del lloro... sólo yo he de abrazarme en silencio.






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