Tú.
Y en la desesperación ando caminando por las letras, deslizandome suavemente por la palabra. Me subo por la frase hasta lo más alto y luego caigo cruelmente por la oración.
En el párrafo mujer hábito, duermo sobre cada coma y cuándo somnoliento estoy y quiero dormir uso los
paréntesis como almohadas.
Me baño con cada punto y cuándo limpio me encuentro, voy a jugar al texto para terminar sigilosamente cansado y triste llorando sobre el poema. Allí, sobre ese poema: donde andas tú, donde caminas tú, donde descansas tú, donde desnuda tú estás y te observo.

Comentarios
Publicar un comentario